DE LA ANTIGUA PERSIA AL IRÁN ACTUAL2020-03-17T16:45:32+01:00

DE LA ANTIGUA PERSIA
AL IRÁN ACTUAL


Una historia homérica y una cultura fascinante que no dejan indiferente a nadie. Irán sorprende y seduce irremediablemente incluso a los más viajados y en esta ruta de quince días te proponemos descubrir muy a fondo el país.

Ciudades monumentales como Isfahán, Shiraz y Persépolis, yacimientos de distintas épocas y dinastías como la Aqueménida, la Sasánida, la Safávida, la Elamita y la Parta, antiguas paradas de la famosa Ruta de la Seda, los últimos reductos de los fervientes seguidores de Zaratustra e incluso un zigurat o templo de la antigua Mesopotamia forman parte de este viaje de descubrimiento y constatación del poder de la antigua Persia y los atractivos del Irán actual.

PROPUESTA DE

15 DÍAS


Salida del vuelo nocturno con destino Teherán, la capital del país, desde Barcelona o Madrid. Seremos recibidos en el aeropuerto de Teherán para acopañarnos al hotel.

Dedicaremos la mañana a realizar una visita de Teherán que, con los Montes Elburz de inigualable telón de fondo, combina tradición y modernidad en sus caóticas calles que albergan los palacios y museos más importantes de todo Irán.

Ya por la tarde pondremos rumbo a Hamadán, antiguamente conocida como Ecbatana, una de las ciudades más antiguas del mundo, donde pernoctaremos.

Hamadán vivió su apogeo en el siglo VI a.C. bajo el poder del rey persa Ciro II el Grande y aunque se conservan pocos vestigios de su glorioso pasado, merece la pena visitar sus monumentos. De camino a Kermanshah, ciudad en la que nos alojaremos, visitaremos dos lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por un lado, la inscripción de Behistún y por otro lado, los impresionantes bajorrelieves de Tagh-e Bostan.

Con la ciudad de Ahvaz como centro de operaciones exploraremos durante dos días antiguas ciudades y yacimientos del oeste iraní. Dedicaremos la primera jornada a conocer el yacimiento arqueológico de Susa, testimonio de las culturas elamita, persa y parta

Reservaremos la visita al gran zigurat de Choga Zanbil para el segundo día. Después iremos a Haft Tepe, un yacimiento arqueológico en el que se descubrieron restos de la ciudad elamita de Kabnak además de un gran templo construido por Tepti-Ahar, con todo un complejo funerario subterráneo y los fundamentos de un posible zigurat.

Hoy nos espera un largo trayecto hasta la bella Shiraz que amenizaremos con una parada en Bishapur, capital del gran imperio sasánida, con excelentes ejemplos arquitectónicos y artísticos de su época de máximo apogeo.

Llegaremos finalmente a Shiraz, donde nos alojaremos durante tres noches.

Al cruzar la famosa Puerta de la Naciones de más de cinco metros de altura por la que accederemos a la fascinante Persépolis sentiremos ya la grandeza y majestuosidad de la antigua capital aqueménida. Sus ruinas evocan su esplendor pasado y siguen impresionando y empequeñeciendo a todo aquel que las visita, como si todavía la fastuosa capital del imperio más grande del mundo. Además veremos las inmensas tumbas de cuatro reyes persas esculpidas en la vertiginosa pared del macizo de Naqsh-e Rostam y los relieves de sus sucesores sasánidas cincelados en el cercano Nashq-e Rajab.

Pasear por los espléndidos jardines y mezquitas de Shiraz es una auténtica delicia. Capital de la provincia de Fars, Shiraz llegó a rivalizar con Bagdad como centro cultural y artístico en los siglos XIII y XIV y es conocida como la ciudad de las flores y los poetas. Un día relajado de visitas, rodeados de belleza y serenidad.

Antes de adentrarnos en el desierto para explorar la ciudad de Yazd, cuna del zoroastrismo, visitaremos Pasargada, la que fue la primera capital persa y donde todos los reyes persas fueron coronados como Reyes de Reyes. Por supuesto, atesora la tumba de Ciro el Grande, su fundador y artífice del gran Imperio Persa.

Proseguiremos nuestro viaje hasta llegar a Yazd.

Yazd, descrita por Marco Polo como una ciudad “buena y noble”, hoy es el hogar de una minoría que siguen las antiguas creencias del profeta iraní Zoroastro y cuyo centro de culto es el Templo del Fuego. Dedicaremos el día a pasear junto a nuestro guía por las laberínticas callejuelas de Yazd y conocer sus principales monumentos.

Abandonaremos Yazd para dirigirnos a Naïn, ciudad conocida por albergar una de las mezquitas más antiguas del país. Nuestro destino final del día será Isfahán, la deslumbrante capital artística y cultural de la antigua Persia. Una vez instalados en el hotel, saldremos a contemplar el mágico atardecer en alguno de sus históricos puentes, dejando para el día siguiente el resto de visitas.

Dos veces capital del Imperio Persa, Isfahán presume hoy de grandes obras arquitectónicas heredadas de la dinastía Safávida, responsable del embellecimiento artístico de la ciudad. Recorreremos y visitaremos en profundidad la ciudad junto a nuestro guía. De Isfahán nos quedará el hermoso recuerdo de sus bulevares arbolados, jardines, plazas, palacios y mezquitas, de su gran bazar por el que podremos curiosear.

Tras una breve parada en Natanz para ver los vestigios de un templo de fuego sasánida y restos musulmanes medievales, pondremos rumbo al antiguo pueblo de Abyaneh, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.. Abyaneh, antiguamente conocida como Viona o “bosque de los sauces”, destaca como ejemplo de la vida más rural y tradicional de Irán, con casas de adobe rojizo en las faldas del monte Karkas, donde la mayoría de mujeres visten trajes típicos y pañuelos con mucho colorido.

Finalmente llegaremos a Kashan, donde pernoctaremos.

Antes del regreso a Teherán, haremos una visita a la ciudad oasis de Kashan, habitada desde la prehistoria. Pasaremos la última noche en Teherán.

Esta completa y seductora ruta por Irán llega a su fin y, de madrugada, nos trasladaremos al aeropuerto para tomar el vuelo de vuelta a Barcelona o Madrid.