IA ORANA2019-05-08T22:43:24+02:00

IA ORANA


En el corazón del Pacífico y surgido de la fuerza de los volcanes, encontramos el archipiélago de la Sociedad, un paraíso de playas blancas, aguas turquesa y vegetación exuberante, que representa como ningún otro la Polinesia Francesa más reconocida. Después de un largo vuelo aterrizaremos en Papeete, capital de Tahití, la ciudad más grande y más poblada. Desde allí volaremos a la isla de Moorea, también conocida como la isla del legendario Capitán Cook, ya que el célebre explorador británico desembarcó en ella en 1777.

Moorea está solo a diecisiete kilómetros de Tahití y la belleza de esta isla ha atraído a artistas de todo el mundo para instalarse en ella y dejar fluir la imaginación para sus obras. Los maravillosos paisajes y la relajada cultura polinesia impregnan la isla de una naturaleza salvaje y de un ambiente bohemio y despreocupado, donde conviven plácidamente la modernidad y la tradición. Relajarse en playas vírgenes de arena blanca, contemplar las espectaculares bahías gemelas de Cook y Opunohu desde el mirador Belvedere, recorrer las plantaciones de piñas y vainilla o lanzarse a sus aguas para descubrir su increíble biodiversidad marina son muchas de las experiencias únicas que Moorea nos ofrece.

Si la belleza y los encantos de Moorea son espectaculares, aún nos falta por descubrir Bora Bora, la isla romántica por excelencia, cuyo nombre ya se ha convertido en sinónimo de paraíso terrenal. Aquí disfrutaremos de unas vistas increíbles del volcán y de su laguna, una joya de la naturaleza con una vida subacuática llena de color. Rodeada por una barrera de coral que la protege como un escudo, en esta isla de perfil montañoso podremos practicar todo tipo de actividades al aire libre y sus playas nos permitirán disfrutar del mar de todas las formas imaginables o, simplemente, relajarnos con todas las comodidades y disfrutar del tranquilo ritmo de la vida en la Polinesia.

INSPIRACIÓN DE

9 DÍAS


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