Mardi Gras, la alegría le saca
los colores a las calles de
Nueva Orleans

Color, mucho color, el color de la alegría, y más, movimiento, ritmo, bailes y músicas que llenan y llegan y se solapan, y que compiten por hacerse notar, que lo envuelven todo en la calle.

Una calle que es de cualquiera y de todos. Estas podrían -sólo podrían- ser algunas de las primeras sensaciones que nos pueden asaltar al dejarnos arrastrar por el Mardi Gras de Nueva Orleans.

El Mardi Gras se puede intentar describir, pero es mucho más de lo que las palabras pueden expresar. Tiene sus aromas, un fino encanto, una clase de improvisación, unas maneras, una historia y unos mimos populares que alientan los vecinos de sus peñas, que hacen grande y única a esta fiesta de carnaval. Detalles que hay que compartir de verdad y desde dentro de la fiesta para entender este festival callejero tradicional del sur de Estados Unidos.

Orígenes

Mardi Gras FCC vía Infrogmation

Mardi Gras FCC vía Infrogmation

Nadie sabe cómo surgió el Mardi Gras de Nueva Orleans. Se sabe que ya se movía por sus calles a finales del siglo XVII, como ahora, con un desfile popular cada Martes de Carnaval, el último día antes del Miércoles de Ceniza, en el comienzo de la Semana Santa y la Cuaresma, tiempo de obligado recato y abstinencia culinaria y carnal.

Resulta muy elocuente comprobar como la fiesta se prohibió y se recuperó siglos atrás en ciclos que sólo se explican por la necesidad de las gentes de encontrar formas de expresión popular. Y encontrarse.

El día del desfile, el Martes de Carnaval, es el momento clave del Mardi Gras, pero la maquinaria de la fiesta ya viene engrasada desde semanas atrás. Las celebraciones comienzan nada menos que el seis de enero, en Nueva Orleans y en las comunidades que hacen sus propios Mardi Gras, en barrios y pueblos de la zona.

Desde el Día de Reyes, se suceden bailes de máscaras, desfiles multicolores a pie, a caballo y en carroza, música en vivo, competiciones de king cakes y todo lo que la creatividad de las peñas puedan imaginar. Dicen que no hay dos Mardi Gras iguales.

Por cierto, los king cakes, las tartas reales, son unos dulces de rosca franceses con tres siglos de historia que están confeccionados con los tres colores que definen esta fiesta. El púrpura que evoca a la justicia, el amarillo que quiere significar riqueza y el verde que representa a la fe. Todo, una interpretación cromática tan peculiar como la misma fiesta.

Modo frenético

Mardi Gras WCC vía Jahernan

Mardi Gras WCC vía Jahernan

A medida que llega la fecha del Martes de Carnaval, el Mardi Gras empieza a entrar en modo frenético. Los mejores desfiles y eventos son los de los últimos cinco días. Bourbon Street y las calles clave del Barrio Francés de Nueva Orleans se llenan de un público que pide más.

Peñas como las de Twelfth Night Revelers, las de Elves of Oberon y High Priests of Mithras o la de Krewe du Vieux hacen sus propias versiones de la celebración. Unas se esfuerzan por mantener las viejas esencias de la fiesta, ofreciendo un perfil más familiar en el que participa la gente de los barrios en exclusiva.

Otras peñas han ido más lejos, se abren a los visitantes que llegan de fuera y hasta les ofrecen espacio en sus carrozas para vivir la celebración desde dentro. Algunas peñas son las almas del Lundi Gras, una celebración dentro de la celebración. Se trata de un  encuentro que se celebra el lunes anterior al Mardi Gras y en la que los miembros del Club Zulu de Beneficencia y Placer y los de la de Krewe of Rex organizan una fiesta pública en Channel Street, al borde del Misisipi, que dura todo el día. Es un hito esperado cada vez más popular.

También hay mitos en el Mardi Gras. En el más extendido, los visitantes que conocen lo justo de la celebración creen que el Mardi Gras es una fiesta para adultos, tal vez porque vuelen miles de fotos de chicas en top less. Lo cierto es que esas poses femeninas tan populares se hacen para pedir collares de colores a las peñas con los que engalanarse, algo que es casi tan antiguo como la fiesta.

Mardi Gras WCC vía Lombana

Mardi Gras WCC vía Lombana

El Mardi Gras termina cuando se unen en un baile el rey y la reina del carnaval, los de la peña Mistick Krewe of Comus, la más antigua de la fiesta. Tras este animado encuentro que se celebra en el Auditorio de Nueva Orleans, la policía municipal a caballo despeja la zona del Barrio Francés. Tal vez menos de veinticuatro horas después, todos los que llevan la fiesta en la sangre comienzan a dejar caer entre amigos y familiares algunas ideas sobre lo que ha faltado o ha sobrado en la edición concluida.

Así se empieza a tramar la edición que ha de venir, a la que le esperan, en cualquier caso, 300 días de espera penitente.

2019-06-28T16:12:36+02:00Magazine|