China toma por los cuernos
su entrada al año de la cabra

 

En la media noche del día 19 de febrero toda China echará la casa por la ventana ¿por qué? Pues porque llega, entra, el año de la cabra.

Los chinos dan la bienvenida a su año nuevo con copiosos banquetes familiares, con aparatosos fuegos artificiales y con la misma buena predisposición de Occidente de esperar lo mejor de un tiempo nuevo, renovado.

Año-Nuevo-chino-FCC-Sebastian-Mary

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Más allá de los efectos de la pirotecnia y de los excesos de mesa y mantel, los chinos tomarán por los cuernos estas celebraciones que para su cultura tienen un significado que trasciende a todos los tópicos. Veamos algunos cómos, algunos porqués de este año de la cabra chino, para entender sus claves:

Calendario lunar. En Occidente nos regimos por el calendario gregoriano, ya se sabe, el calendario normalizador impuesto por el papa Gregorio XIII allá por 1582. En China y en otros países de Asia, el calendario es lunar. Un calendario antiguo basado en la astrología que mueve las fechas de comienzo del año en una horquilla de tiempo que va desde fines de enero hasta más o menos mediados de febrero. A esta entrada de año se la llama por su ubicación en el tiempo con el nombre genérico de Fiesta de Primavera

El calendario lunar conforma siglos de seis décadas, no de diez como en Occidente, y cada ciclo está constituido por grupos de doce años. Cada uno de esos años chinos está representado por un animal característico. Los chinos creen que las personas nacidas en un año concreto toman prestadas las cualidades más llamativas del animal de ese ciclo anual.

Y algo más. Los chinos tienen como referencia cultural a un mítico Emperador Amarillo cuyo reinado marca el comienzo de su calendario allá por el 2.697 antes de Cristo. El día 19 de febrero el año de la cabra será el 4712 (ó 4.713, según otras interpretaciones, que en eso hay algunas dudas).

Año-Nuevo-chino-FCC-Anthony-Hartman

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Carrera animal

Por qué la cabra. La leyenda que sirve de base a esta cronología china dice que los animales que representan a los años participaron en un pasado remoto en una carrera que había de decidir quién acudiría y qué puestos ocuparían en un banquete organizado por otro personaje mítico, el Emperador de Jade.

El primer año del ciclo de doce lo inició la rata, astuta ella, que cruzó un río de la carrera sobre el buey y llegó la primera. La rata ganó el pulso al tigre, al dragón, al conejo, al caballo y a la serpiente.

Año-Nuevo-chino-FCC-Green-Intruder

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Pero toda la simbología no acaba ahí. Cada año, cada animal que es signo, reparte mas virtudes de acuerdo a una ascendencia que modifica sus cualidades predominantes y según los factores del ying y del yang. Esos ascendientes son tierra, fuego, agua, metal o madera que, tal y como reza el pensamiento tradicional chino, eran los materiales que formaban todo lo que existía sobre la tierra.

Dinero quemado y pólvora. En el filo del cambio de año, los chinos salen a la calle a festejar con petardos y cohetes. Los chinos suelen acompañar sus mejores deseos para con los demás con una frase hecha que repiten una y otra vez: ‘Deseo que consigas mucho dinero’.

Y para animar a que sea así lo queman. Bueno no dinero de verdad, sino uno de mentira, que dicen hacer arder en honor de sus antepasados. Los chinos suelen visitar los templos al día siguiente de su fin de año, en este caso, para pedir a la cabra lo que deseen o necesiten en sus vidas. Como en Occidente en Navidad, las puertas de las casas se engalanan como un gesto de recibimiento del nuevo año, pero también para recordar a los espíritus por donde ha de entrar la buena fortuna. Un cebo para la buena fortuna.

Año-Nuevo-chino-FCC-Sebastian-Mary-2

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Comidas y regalos. Los chinos festejan su fin de año con platos de cerdo y pescado. Sí, también para atraer la abundancia al hogar familiar. La preparación estrella son los dumplings, una especie de raviolis que se rellenan de verdura, de carne o también de marisco.

En las horas clave sobres rojos muy característicos pasan de mano en mano. ¿Qué contienen? Dinero, cuyo contenido debe ser de una cantidad par, pero nunca el cuatro. Y sí, rotundamente sí, los chinos son muy supersticiosos, los 365 días del año. Supersticiosos con esta cabra que han hecho su año y con cualquier otro animal de leyenda que se les ponga por delante.

2019-06-28T16:24:27+02:00Magazine|
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