Mujeres viajeras de la historia

A menudo olvidadas, son muchas las mujeres viajeras que ha habido a lo largo de la historia.

Independientemente de su edad, clase social y nacionalidad, fueran cuales fueran las razones que las llevaron a emprender sus respectivos viajes, todas ellas plantaron cara al mundo en el que vivían, rompieron moldes sociales y, por encima de todo, forjaron su propio camino y cumplieron sus sueños o respondieron a sus inquietudes. Fueron auténticas aventureras, exploradoras e, incluso, pioneras.

Elegir solo a diez ha sido una tarea difícil, pero creemos que esta selección de mujeres viajeras que abarca desde el siglo IV hasta nuestros días es una buena representación de la heterogeneidad de todas ellas, así como de los destinos que visitaron, de la forma de viajar y de las motivaciones que las hicieron lanzarse a la aventura, aún arriesgando su propia vida.

EgeriaEgeria (siglo IV), la primera escritora de viajes española.

Esta joven monja de Gallaecia quiso conocer por sí misma Tierra Santa y, después de atravesar el sur de Galia y el norte de Italia y cruzar en barco el mar Adriático, viajó durante tres años, entre 381 y 384, por Egipto, Palestina, Siria, Mesopotamia, Asia Menor y Constantinopla. En su libro “Itinerarium ad Loca Sancta” describe sus impresiones de cada lugar y explica cómo viajaba a través del cursus publicus, la red de vías de 80.000km utilizadas por las legiones romanas, hospedándose en casas de postas y en monasterios.

Lady Mary Wortley Montagu (1689-1762), la aristócrata inglesa que viajó a Oriente.

“Las viajeras nos encontramos en serios aprietos. Si no decimos nada más de lo que se ha dicho ya, somos aburridas y no hemos observado nada. Si decimos cosas nuevas, se burlan de nosotras y nos acusan de fabulosas y románticas”.

Lady Mary Wortley MontaguCulta, curiosa y rompedora, Lady Montagu no dudó en acompañar a su marido a Turquía, atravesando los Balcanes, donde ejercería entre 1716 y 1718 como embajador del Imperio Otomano en Constantinopla. Durante estos dos años se dedicó a descubrir la cultura turca, vistiendo con túnica y velo para poder recorrer todos los rincones de la ciudad como una local, y a describir maravillosamente lugares y ambientes en las cartas que enviaba a su hermana y que se publicaron un año después de su muerte como “Embassy Letters”.

Jeanne BareJeanne Bare (1740-1807), la primera mujer en circunnavegar el mundo.

Esta botánica francesa se disfrazó de hombre para poder embarcar en 1766 en la gran aventura que suponía la primera circunnavegación francesa del mundo ayudando al biólogo Philibert Commerson, también su amante y compañero, a catalogar especies de todo el planeta. Tras dos años de expedición que la llevaron a Brasil, el estrecho de Magallanes, Madagascar y Tahití, en 1768 Jeanne fue descubierta y Commerson y ella fueron obligados a desembarcar en Isla Mauricio.

Ida Laura Reyer-PfeifferIda Pfeiffer (1797-1858), auténtico espíritu viajero.

“Habrá quienes piensen que hice un viaje tan largo por vanidad. Lo único que puedo decir es que el que así lo entienda debería emprender una aventura como la mía para convencerse de que nada, salvo el interés natural por viajar, un deseo desmesurado por adquirir nuevos conocimientos, podría ayudar a una persona a superar las dificultades, las privaciones y los peligros a los que yo he estado expuesta”.

A los 45 años de edad, madre de dos hijos y ama de casa, Ida abandonó a su familia por seguir su sueño de conocer mundo. Viajó durante diecisiete años a países como Turquía, Palestina, Egipto, Escandinavia, Islandia y Madagascar y dio dos veces la vuelta al mundo por rutas distintas, visitando Brasil, Chile, Tahití, China, India, Persia, Asia Menor, Sudáfrica, Borneo, Sumatra, Australia, California, Perú y Ecuador. Fue miembro de las sociedades geográficas de Berlín y París y escribió varios libros de éxito sobre sus viajes.

May French Sheldon (1847-1936), la Reina Blanca del Kilimanjaro.

May French SheldonInquieta y feminista, vivió la época de las grandes expediciones a África, incluso conoció al famoso explorador y aventurero Henry Morton Stanley. En 1891 se embarcó hacia Mombasa donde inició su propia expedición en busca de los masais y hacia el salvaje Kilimanjaro para demostrar que las mujeres también podían llevar a cabo empresas de ese tipo. Tras muchas dificultades y reticencias, May se ganó el respeto de los 150 porteadores que contrató para cargar con su gran palanquín de mimbre y todos sus artículos de lujo con los que se ganó a los jefes de las tribus africanas de manera pacífica y como una auténtica anfitriona. Relató sus experiencias viajeras en el libro “De sultán a sultán”.

Mary Kingsley (1862-1901), “la mujer más valiente” según Rudyard Kipling.

Mary Kingsley. Foto de West African Studies.Así que salí de Londres para Liverpool con sombríos presentimientos, poco reconfortada por los hábitos de las compañías navieras con destino a África occidental, cuando me informaron, sin miramiento alguno, de que no expedían billetes de vuelta”.

Aún así, Mary hizo dos expediciones a África, en 1893 y 1894, ligera de equipaje y con escasos recursos económicos, para conocer la cultura de las poblaciones africanas y completar un libro iniciado por su padre. Vivió en Angola, se adentró en la jungla, estudió tribus caníbales, escaló el monte Camerún y descendió en piragua el río Ogooué, además de convertirse en la primera persona europea en adentrarse en los territorios de Gabón.

American journalist Nellie BlyNellie Bly (1864 –1922), la vuelta al mundo en 72 días.

Con una merecida reputación periodística, Elisabeth Jane Cochran, retó a Julio Verne y su personaje Phileas Fogg, además de al editor del diario New York World para el cual trabajaba, a completar la vuelta al mundo en menos de 80 días. Lo logró en 72 jornadas, 6 horas, 11 minutos y 14 segundos, partiendo el 14 de noviembre de 1889 de Hoboken y terminando en Nueva York el 25 de enero de 1890, tras haber pasado por Londres, Calais, Brindisi, Port Said, Ismailia, Suez, Adén, Colombo, Penang, Singapur, Hong Kong, Yokohama y San Francisco.

Alexandra David-Néel (1868-1969), la llamada tibetana.

Alexandra David-Neel. Foto de Preus Museum.“Siento nostalgia por una tierra que no es la mía. Estoy obsesionada con las estepas, la soledad, la nieve y el cielo azul que hay allá arriba. Las horas difíciles, el hambre, el frío, el viento, cortándome la cara…”.

Tras unos primeros viajes por Europa, en 1891, una joven y rebelde Alexandra partió hacia la India, donde quedó fascinada por los principios tibetanos. Cuando se le agotó el dinero, regresó a Europa y en un viaje a Túnez conoció al que sería su marido. En 1911 no pudo resistirse por más tiempo a la llamada de la India y, tras conocer allí al Dalai Lama, se convirtió al budismo. Pero el gran reto de su vida le llegó a los 57 años: tres años de periplo, disfrazada de peregrino, hasta llegar a la ciudad prohibida de Lhasa. Alcanzó los cien años de edad dejando un legado de más de 30 libros escritos sobre religiones orientales, filosofía y viajes.

Freya Stark (1893-1993), la exploradora espía.

Freya StarkFascinada desde niña por Oriente Medio gracias a la lectura de “Las mil y una noches”, en 1927 se embarcó hacia Damasco, Siria, para entrevistar al líder espiritual de los drusos. No lo consiguió, pero continuó viajando sola por Irán, donde conoció a los Nizaríes o Hashashin, y Persia. Durante la Segunda Guerra Mundial organizó una red de inteligencia para el Gobierno Británico para evitar que los árabes apoyaran a Hitler. Mucho más tarde pisó Turquía, China y Camboya. Con 81 años, un sinfín de aventuras y casi treinta libros a sus espaldas, todavía subió las montañas del Himalaya a lomos de una mula.

Mary Leakey (1913-1996), la arqueóloga del Serengueti.

Ya de niña, debido al trabajo de su padre como pintor, viajó a Estados Unidos, Italia, Francia, Egipto… Y fue en la tierra de los faraones donde empezó su afición por la arqueología. Tras conocer al que sería su marido y compañero de trabajo y de viajes, el arqueólogo Louis Leaky, Mary pasó de ser ilustradora de libros sobre arqueología a organizar sus propias excavaciones y escribir ensayos científicos. Estuvo alrededor de quince años en la Garganta de Olduvai en Tanzania y pasó a la historia por descubrir el “Homo habilis”.

Mary Douglas Nicol Leakey and her husband at Olduvai Gorge

One Response to Mujeres viajeras de la historia
  1. […] muchísimas más que deberíais conocer. Algunas webs que recogen el listado son las siguientes: “Mujeres viajeras de la historia”, “10 mujeres viajeras y aventureras que deberías conocer pero no conoces”, “Mujeres en la […]


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